4 de Mayo: Día D en Bolivia Imprimir
Escrito por César Zelada   
Viernes 02 de Mayo de 2008 19:00
El Día D es un término militar que se utiliza para señalar una fecha de combate trascendental en la historia (como el desembarco yanqui sobre Normandía que derrotó a los alemanes en 1944). De igual forma podemos afirmar que este 4 de Mayo es el Día D para Bolivia frente a la política oligárquica que amenaza con la secesión del país a través de un referéndum para avalar el "Estatuto Autonómico" en el departamento oriental de Santa Cruz ((concentra más del 40% del PBI y 25 millones de hectáreas de tierra). De salir victorioso el referéndum anticonstitucional de la derecha, Santa Cruz adquiriría el derecho jurídico para aprobar sus propias leyes.

De este modo desconocerían la “nacionalización” del gas,la reforma agraria, elaborarían su propio presupuesto y crearían sus propias fuerzas policiales. Pero además, la victoria de la derecha oligárquica cruceña animaría a los grupos de poder de Tarija, Beni y Pando para seguir el mismo camino. Todo esto con el objetivo de “independizar al oriente” y sabotear al gobierno de Evo Morales.

Pero, ¿Cómo a llegado Bolivia a esta situación de crisis política si Evo ganó las elecciones del 2005 con el 54% de los votos? Porque la política del gobierno desde ese entonces a sido reformista y vacilante. La debilidad invita a la agresión, dice el dicho popular, y este ha sido el carácter de la administración indígena.

La administración evista, producto de dos insurrecciones populares, que plantearon una crisis revolucionaria en Octubre del 2003 y Mayo-Junio del 2005 (derrocando 2 presidentes), en vez de profundizar la revolución, concilió la Ley de Convocatoria de la Asamblea Constituyente (AC), los referéndums autonómicos y el reglamento de la AC. Luego, cuando el maravilloso movimiento campesino de Cochabamba derrocó al prefecto derechista Manfred Reyes Villa en enero del 2007, el gobierno, desmovilizó. Ahora, las fuerzas de la reacción están en el poder en Cochabamba. Y en Santa Cruz han creado su fuerza fascista denominada la Unión Juvenil Cruceñista (UJC).

A esto hay que agregar que el nivel de vida del pueblo trabajador no ha cambiado substancialmente. La economía crece menos que la media de Latinoamérica. El aumento de salario ha sido insuficiente. La crisis alimentaria comienza a golpear los bolsillos del pueblo. Más de la mitad de la población sigue siendo pobre. Y cuatro quintas partes de los trabajadores están en la economía informal y continúa emigrando (Argentina y España, principalmente). Si no hay cambios importantes en la vida de los trabajadores, se estará preparando el camino para la confusión y desmoralización.

Toda esta crisis política son una advertencia de inminente guerra civil. La OEA (que no declara ilegal el referéndum derechista), el Tribunal Electoral y la Iglesia, propuestos como intermediarios por el gobierno, han convocado al “diálogo”. Pero la derecha sigue adelante con su Plan golpista. Es así como se entiende el último documento del Departamento de Estado norteamericano que dice, “…en Bolivia existe nuevo potencial como posible lugar para actividades terroristas…” (La Prensa, 01-05-08).

Recientemente, Heinz Dieterich, en un articulo titulado, “Evo Morales evita golpe militar del Primero de Mayo en Bolivia”, describe las reuniones conspirativas de los militares bajo el liderazgo de Comandante General del Ejército boliviano, General Freddy Mackay Peralta. Y se alegra de que los llamados del gobierno para frenar el golpe hayan tenido éxito. Pero hay que ser ciegos para pensar que con invocaciones a la defensa del Estado de Derecho capitalista, los generales van a desistir de sus intentonas golpistas. Un ejemplo histórico de lo anterior lo tenemos en el Chile de Salvador Allende.

En días anteriores, Fidel Castro Ruz, denunció las intentonas golpistas de la oligarquía boliviana y el imperialismo. Intelectuales del mundo se han pronunciado contra la secesión cruceña. Esto conllevó a una reunión de los lideres del ALBA en Caracas, que Luis Bilbao, denominó una Dirección Política internacional, apoyando al gobierno democrático de Evo Morales.

Inmediatamente después, Hugo Chávez declaró en la reunión del ALBA que, “....El imperio ha escogido como blanco a Bolivia...El imperio quiere frenar la integración de Suramérica y ha escogido, ahora, como blanco a Bolivia...”.Luego, continua, “...Una cumbre para enfrentar la problemática alimentaria, para acordar solidaridad plena con Bolivia ante este plan imperial...Golpe contra Venezuela, petróleo; invasión contra Irak, petróleo; agresiones y amenazas contra Irán, petróleo; golpe imperialista y desestabilización contra Bolivia, gas-petróleo-energía. Es el imperio y debemos darnos cuenta...Estamos seguro de que Evo, al frente del pueblo, va a sortear las dificultades y va a conducir la nave boliviana hacia los puertos de la dicha...” (bolpress.com, 23-04-08).

No obstante, el gobierno parece que a perdido la brújula. En vez de convocar a una movilización de masas, como lo ha hecho Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales, ha llamado a la abstención el 4 de Mayo. Denuevo trata de conciliar los intereses de dos clases sociales antagónicas que son como el agua y el fuego.

Después de 3 años de gobierno evista, la derecha se siente fuerte, pero así también se sentían cuando dieron el golpe de Estado a Hugo Chávez el 11 de abril del 2002.

Y la clase obrera y campesina boliviana tiene más tradición revolucionaria que la venezolana.