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escrito por Fernando Buen Abad Domínguez
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viernes, 22 de diciembre de 2006 |
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Sin la publicidad, sin la complicidad de los gobernantes, sin la complacencia de los mandos clericales... el cometido mercantil de los festejos navideños naufragaría en las tiendas departamentales. Los mass media han secuestrado, en alianza con sinnúmero de socios, la Navidad. Antes, durante y después del que se conoce como día del aniversario natalicio de Jesucristo, una vorágine mercantil se apodera del mundo y lo inunda con mal gusto, juguetería basura y música cursi al servicio de un episodio deo de expansión comercial cuya capacidad de penetración ha rebasado todo el límite. Y se lo promueve como logro moral del capitalismo. |