Historia
8 de Marzo: Día Internacional de la Mujer Trabajadora Imprimir Correo electrónico
Escrito por Daniela Sáenz   
Viernes 07 de Marzo de 2008 19:00
En pocos días más será el “gran día” de los vendedores de flores. En los hogares, lugares de trabajo, en los medios de comunicación y hasta en los sindicatos harán su “homenaje” a la mujer. Hasta nos han convencido a muchas de nosotras que debemos felicitarnos y besarnos por tal motivo. Nacer mujer tendrá su mérito y su reconocimiento. Dirán, además, que últimamente nos ha ido muy bien,.. ¡una mujer presidenta! ¡Avanzamos!
Ningún “festejo”, sino conmemoración. Este 8 de marzo, como todos los años, desde principios del siglo XX, se conmemora el Día Internacional de la mujer trabajadora (que la ONU años después lo lavó de contenido y le quitó el molesto “trabajadora”).

El origen

El origen del día internacional de la mujer trabajadora se remonta a principios del siglo xx en la lucha por igualdad de derechos para la mujer, y desde sus inicios tuvo un marcado carácter de clase y socialista.
La primera celebración fue la de los socialistas en EEUU en 1908. En 1909 se declaró la huelga general de mujeres obreras del textil en la que 30.000 obreras textiles en los EEUU fueron a la huelga durante 13 largas semanas de un frío invierno, en lucha por mejores condiciones de trabajo.

En 1910, una conferencia internacional de mujeres socialistas decidió la declaración del día internacional de la mujer trabajadora. En la conferencia estaban representadas organizaciones de mujeres socialistas de 17 países. La primera celebración internacional se produjo en 1911 y tuvo particular fuerza en Austria, Dinamarca, Alemania, y Suecia. Más de un millón de obreras y obreros participaron de actos públicos exigiendo el derecho de voto de la mujer, el derecho al trabajo y el fin de la discriminación laboral. Así, la lucha por la emancipación de la mujer nacía como parte integral del movimiento socialista internacional.

Una semana después, 140 mujeres trabajadoras del textil morían en el incendio de la fábrica “Triangle Shirtwaist Company “, en Nueva York. El respeto a la memoria de esas trabajadoras se incorporó al Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

¿Por qué el 8 de marzo y desde cuándo?

En la mencionada Conferencia internacional de mujeres socialistas de 1910 se dejó a voluntad de cada país fijar la fecha. Pero fue a partir de 1914 que se eligió el 8 de marzo, porque ese día millones de mujeres alemanas, francesas y suecas salieron a la calle para manifestarse contra la guerra y a favor del voto femenino.

Uno de los 8 de marzo con más trascendencia fue el de 1917 en Petrogrado, cuando la celebración del día internacional de las obreras se convirtió en la chispa que hizo estallar la Revolución de Febrero y el derrocamiento de la odiada autocracia zarista. “El 23 de febrero (calendario ortodoxo) era el Día Internacional de la Mujer. Los socialdemócratas se proponían festejarlo en la forma tradicional: con asambleas, discursos, manifiestos, etc. A nadie se le pasó por las mentes que el Día de la Mujer pudiera convertirse en el primer día de la revolución.

Ninguna organización hizo un llamamiento a la huelga para ese día ... haciendo caso omiso de sus instrucciones, se declararon en huelga las obreras de algunas fabricas textiles y enviaron delegadas a los metalúrgicos pidiéndoles que secundaran el movimiento. Es evidente pues, que la revolución de febrero empezó desde abajo, venciendo la resistencia de las propias organizaciones revolucionarias; con la particularidad de que esta espontánea iniciativa corrió a cargo de la parte mas oprimida y cohibida del proletariado: las obreras del ramo textil, entre las cuales hay que suponer que habría no pocas mujeres casadas con soldados” (León Trotsky. Historia de la Revolución Rusa). Este protagonismo de las mujeres en el desencadenamiento de la revolución, hace que en 1921 la Conferencia de las Mujeres Comunistas aprobara la conmemoración del Día Internacional Comunista de las Mujeres el 8 de marzo. Es a partir de entonces cuando el 8 de marzo comenzó a universalizarse.

La mujer trabajadora y el socialismo

En la Rusia revolucionaria las mujeres no sólo exigieron igualdad de condiciones en el trabajo y en la política, sino que además consiguieron el derecho al aborto y al divorcio. Sin embargo, el ascenso del estalinismo borró muchos derechos conquistados.

El capitalismo ha cargado sobre los hombros de la mujer trabajadora un peso que la aplasta; la ha convertido en obrera, sin aliviarla de sus tareas de ama de casa y madre.

Rechazamos el feminismo burgués y pequeño burgués. La conquista de “derechos iguales” formales sin la transformación de las relaciones sociales, es una conquista muy limitada y deja inalterables las raíces de la opresión de la mujer en la sociedad capitalista. La burguesía ha dejado un hueco para las directoras de empresas, juezas, banqueras, burócratas, etc. Pero esto no tiene nada en común con la lucha real por la emancipación de la mujer.

La lucha de la mujer por sus intereses, comienza en el lugar de trabajo. La lucha para organizar a las trabajadoras en los sindicatos, la lucha para conseguir salarios decentes y condiciones de trabajo dignas, y la lucha por su completa igualdad con los hombres trabajadores.

Las mujeres trabajadoras, estudiantes, amas de casa, desocupadas, tienen un desafío por delante: organizarse por secciones e internacionalmente para luchar por la emancipación de la mujer. Pero esta organización y esta lucha no pueden ni deben estar desgajadas de la emancipación de la sociedad del yugo del capital.