Internacional Asia
Los maoístas de Nepal en busca de una nueva dirección estratégica Imprimir Correo electrónico
Escrito por In Defence of Marxism   
Domingo 25 de Octubre de 2009 19:00

Las experiencias pasadas de los maoístas nepaleses, y el fracaso de sus intentos por llevar a cabo una revolución por "etapas" ha conducido a un debate interno en el que algunos de sus líderes han concluido que el "camino nacional" no ha producido los resultados deseados y que lo que se necesita es una posición internacionalista.

Nepal se encuentra en una situación de espera debido a la lucha de diferentes intereses contrapuestos. La Asamblea Constituyente de 601 miembros que fue elegida en la primavera de 2008 fue capaz de abolir una vieja monarquía de 240 años y establecer una república democrática. Sin embargo, el proceso constituyente se ha visto frenado, ya que mientras los partidos parlamentarios quieren mantener el status quo, los maoístas desean establecer una "república federal, democrática y popular", eliminando "las rémoras del feudalismo" y, por tanto, reestructurando el Estado.

Desde que los maoístas abandonaron la lucha armada y entraron en el llamado "proceso de paz", se han visto en dificultades para diseñar una estrategia plausible para su partido. Se han organizado numerosas asambleas y reuniones del comité central y el politburó en los últimos tres años, pero no han sido capaces de convencer a sus propios cuadros de la necesidad de una nueva estrategia. En este contexto el vicepresidente del PCUN(M) e ideólogo del partido, el Dr. Baburam Bhattarai a propuesto un nuevo rumbo para el partido en un artículo titulado "El marxismo contemporáneo" publicado en Raato Jhilko (El despertar rojo, julio de 2009, ver El partido comunista de Nepal reconoce el papel de León Trotsky)

El camarada Bhattarai sugirió una nueva dirección estratégica para su partido, que se resume en los siguientes puntos: existe una necesidad de desarrollar el marxismo a un nuevo nivel para lo cual es necesario analizar y sintetizar las lecciones de China, Rusia, Nepal, India, etc. y las nuevas iniciativas que se están tomando en algunos países de América latina.

Hace también un llamamiento a luchar contra las posiciones dogmáticas de las alas de izquierda y derecha;  y habla de la necesidad de analizar las debilidades de los altamente centralizados y burocratizados modelos económicos de la Rusia soviética; y de la necesidad de desarrollar un nuevo modelo económico con control colectivo en las manos de los propios productores.

La actual crisis del capitalismo y la anterior era del llamado desarrollo neoliberal han hecho que muchos, como el líder maoísta, se den cuenta de que hoy "la globalización del imperialismo capitalista se ha incrementado varias veces en comparación con los principios del siglo XX. El desarrollo de la tecnología de la información ha atravesado las fronteras nacionales para transformar el mundo en una aldea. Por otro lado, el inherentemente desigual y extremo desarrollo del imperialismo capitalista ha causado gran disparidad entre las diferentes naciones."  Éste es un tímido paso hacia adelante para explicar algo en línea con la teoría del desarrollo desigual y combinado. El ejemplo nepalí muestra que en el país se combinan toda una serie de diferentes formas históricas (feudal, semicapitalista, capitalista, etc.)

En el pasado, los maoístas nepaleses solían culpar al "revisionismo" introducido por Khurshev, Breznev y Deng de los fracasos del socialismo en Rusia y China, pero ahora la culpa recae de lleno en el estalinismo. Éste es un acontecimiento al que damos la bienvenido y animamos.

Sin embargo, el documento del Dr Bhattarai no es aceptado por la línea dura estalinista dentro del PCUN(M), quienes aseguran que "Leon Trotsky estaba fuera de la corriente ideológica del marxismo-leninismo" y que su papel en la revolución proletaria, al igual que su compromiso con el marxismo, es dudoso y que, por tanto, comparar a Stalin con Trotsky y sacar conclusiones de ellos no es más que pensamiento subjetivo y, por tanto, irrelevante.

En un documento reciente, el camarada Kushal Pradhan, miembro del comité central, escribió: "si una ola revolucionaria simultánea es necesaria para mantener la revolución en cada país y si tal posición está en línea con el pensamiento marxista-leninista-maoísta, entonces no tiene sentido meter a Trotsky en este debate. Segundo, la idea de una revolución en un sólo país pertenece a Lenin; y Stalin creó la estructura del primer Estado socialista. Stalin puede haber cometido errores, pero era un gran practicante marxista y leninista y su contribución no debería ser infravalorada".(La Guardia Roja, Septiembre 2009. Páginas 18 - 20). El camarada Pradhan tambén argumenta que la idea de la revolución permanente pertenece a Marx y no a León Trotsky

El actual debate sobre las direcciones estratégicas del PCUN(M) a colocado al partido en un gran dilema: los maoístas nepalíes no están en posición ni de retornar a la jungla para comenzar una segunda edición de la "guerra popular", ni son capaces de hacer lo que prometieron al pueblo a través de la actual "fase de desarrollo pacífico de la revolución". En el pasado el PCUN(M) había formado a sus cuadros sobre la base exclusiva del estalinismo y del maoísmo, pero las lecciones sus diez años de lucha armada han reafirmado la corrección de los principios de la teoría de la revolución permanente (como los sintetizaba el Dr Bhattarai) y refutado la teoría maoísta-estalinista de la revolución, por ejemplo, "la revolución en un sólo país" y "la teoría de las dos etapas" .

Ha llegado la hora de que los marxistas internacionalistas echen una mano a los maoístas nepalíes para resolver las contradicciones que surgen de sus errores pasados y poder desarrollar una estrategia plausible basada en el internacionalismo proletario.

Katmandú, Nepal, 10 de Septiembre de 2009

 

El partido comunista de Nepal reconoce el papel de León Trotsky 

Este verano El despertar rojo (Rato Jhilko, ver foto), una revista del Partido Comunista del Nepal publicó un artículo de Baburam Bhattarai, quien afirmaba que "el trotskismo es más relevante que el estalinismo para hacer avanzar la causa del proletariado". Éste es el resultado de la experiencia histórica concreta que ha revelado la auténtica esencia del estalinismo y vindicado las ideas de León Trotsky, en el caso de Nepal, particularmente la teoría de la revolución permanente.

En El despertar rojo (Rato Jhilko, ver foto), una revista del Partido Comunista de Nepal, uno de los principales teóricos del partido, Baburam Bhattarai, escribió recientemente un artículo que no ha pasado desapercibido para el grueso del movimiento comunista, tanto en Nepal como internacionalmente. Bhattarai, de 55 años de edad, es un miembro del politburó de la principal organización maoísta del Nepal. Fue ministro de finanzas en agosto del 2008 mientras los maoístas participaban en un gobierno de coalición que más tarde abandonarían. Mientras que el Partido Comunista de Nepal ha defendido tradicionalmente las ideas de Mao y Stalin, ésto fue lo que escribía Bhattarai:

"la globalización del imperialismo capitalista se ha incrementado varias veces en comparación con los principios del siglo XX. El desarrollo de la tecnología de la información ha atravesado las fronteras nacionales para transformar el mundo en una aldea. Por otro lado, el inherentemente desigual y extremo desarrollo del imperialismo capitalista ha causado gran disparidad entre las diferentes naciones. En este contexto, hay todavía alguna posibilidad de revolución en un sólo país similar a la revolución de octubre; sin embargo, para mantener la revolución, se necesita, sino una ola global de revoluciones, sí una regional de, al menos, un par de países. En este contexto, los revolucionarios marxistas deberían reconocer el hecho de que en el contexto actual, el trotskismo es hoy más relevante que el estalinismo para avanzar la causa del proletariado." (El despertar rojo, número 1, julio de 2009, página 10)

Hasta ahora, la verdad sobre la vida y la contribución del camarada León Trotsky había estado oculta para los maoístas nepalíes, incluso para sus propios cuadros. Ahora que el camino del estalinismo y el maoísmo se dirigen a un callejón sin salida, y los cuadros del partido exigen una explicación a sus dirigentes, éstos se han visto forzados a decir la verdad sobre la revolución de octubre, en general, y sobe León Trotsky, en particular. Este reconocimiento indica también que los maoístas están intentando presentar un balance de su campaña de lucha que se extiende por varias décadas.

Una de las mayores diferencias entre Stalin y Trotsky fue el asunto del "socialismo en un solo país". Para 1904 Trotsky había desarrollado la idea de que una revolución rusa contra el régimen zarista no se detendría con las tareas más inmediatas de la revolución "democrático burguesa" (reforma agraria, democracia parlamentaria, derechos de las minorías nacionales, etc.) En otras palabras, que la revolución rusa no se detendría con el establecimiento de un régimen democrático burgués. De hecho, Trotsky expicó que debido a la debilidad de la burguesía rusa y su dependencia del zar, el liderazgo de la revolución recaería de forma inevitable en la clase obrera. El subdesarrollo de la economía rusa no evitaría que la clase trabajadora tomara el poder, e iniciara así la transformación socialista de la sociedad. Pero Trotsky explicó que, al mismo tiempo, sería imposible establecer un régimen socialista viable sin extender la revolución socialista a otros países en un periodo de tiempo relativamente corto. Esta perspectiva entró en la historia del marxismo como "la teoría de la revolución permanente."

Tras la muerte de Lenin en 1924, Stalin y otros líderes atacaron la teoría de la revolución permanente, a la que opusieron la teoría del "socialismo en un solo país". De acuerdo a esta teoría, era posible construir el socialismo en Rusia, independientemente del contexto internacional. La perspectiva de una "revolución mundial" fue así abandonada. Esta teoría reflejaba la degeneración nacionalista y burocrática del régimen soviético, debida al prolongado aislamiento de la revolución rusa y al atraso económico y cultural del país.

Bhattarai yerra, sin embargo, en un punto. Ni Lenin, ni Trotsky, ni ningún otro dirigente del parido bolchevique (ni siquiera el propio Stalin) consideraban que la revolución pudiera quedar conferida a un solo país. Nadie jamás había mencionado esa idea antes de que se convirtiera en el lema de Stalin a partir de 1924. Pero a pesar de este error de Bhattarai, el hecho de que un viejo dirigente de un partido tradicionalmente "estalinista" reconozca la validez de las ideas de Trotsky es un acontecimiento significativo. Servirá como estímulo para lanzar un útil debate dentro del movimiento comunista sobre la raíces históricas del estalinismo y el marxismo genuino.

Hay ahora en Nepal un creciente interés por la teoría de la revolución permanente. El hecho de que un dirigente maoísta haya reconocido que "en el actual contexto de dominación capitalista globalizada, el trotskismo es más relevante que el estalinismo" es un acontecimiento extremadamente interesante. Hay también en este debate un paso claro hacia la construcción de vínculos con otros movimientos y organizaciones que se enfrentan al capitalismo a escala mundial. Es, de hecho, el deber de los marxistas discutir las tácticas y la estrategia correctas para la revolución internacionalmente. En ese sentido damos la bienvenida al artículo de Bhattarai y deseamos contribuir a la discusión entre los comunistas nepalíes. La lucha por el socialismo es una lucha internacional, y la victoria para los comunistas nepalíes sería una victoria para todos los trabajadores del subcontinente del sur de Asia y, de hecho, del mundo.

Pablo Sanchez y Kamred Hulaki