Internacional África
Decenas de miles de jóvenes se levantan contra la dictadura de Ben Alí en Túnez Imprimir Correo electrónico
Escrito por Jean Duval   
Martes 29 de Marzo de 2005 19:00
La “invitación personal” del presidente Ben Alí, el dictador de Túnez, al “general” Ariel Sharon, el carnicero de palestinos israelí, para que visitara su país el próximo mes de noviembre, durante la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, ha enfurecido a la juventud tunecina. La “invitación personal” del presidente Ben Alí, el dictador de Túnez, al “general” Ariel Sharon, el carnicero de palestinos israelí, para que visitara su país el próximo mes de noviembre, durante la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información, ha enfurecido a la juventud tunecina.

Cuando el presidente Ben Alí hizo pública la invitación el 25 de febrero, probablemente nunca se imaginó que provocaría la ira de los estudiantes de todo el país. Probablemente se sentía aliviado por su fraudulenta “victoria” electoral del año pasado y el apoyo benevolente a su régimen sangriento por parte de EEUU y los gobiernos de la UE -comenzando por Francia-. Túnez durante los últimos diez o quince años se ha presentado como uno de los regímenes más estables y tranquilos del norte de África, el lugar ideal para las vacaciones.

Esta invitación a Ariel Sharon fue hecha siguiendo el consejo norteamericano, ya que Túnez no tiene relaciones diplomáticas oficiales con Israel. El régimen tunecino quiere formar parte de la Pax Americana en el Gran Oriente Medio. Por lo tanto, necesita “normalizar” sus relaciones con los sionistas israelíes. En realidad, Ben Alí es un candidato a convertirse en uno de los aliados árabes más fiables de los estadounidenses. A cambio de jugar el papel de títere sumiso norteamericano, Ben Alí quiere más apoyo para su dictadura y alguna ayuda económica para financiar a los clanes mafiosos de su entorno.

Solidaridad con las masas iraquíes y palestinas

La cuestión palestina es una cuestión ardiente en todo Oriente Medio, especialmente entre los jóvenes, que se identifican con el destino de las masas palestinas. Muchos jóvenes árabes saben que no sólo la maquinaria estatal israelí es la que oprime a los palestinos, sino que todos los regímenes árabes contribuyen, en uno u otro grado, a someter a la heroica juventud.

La furia y la indignación rápidamente alcanzaron el punto de ebullición en todas las universidades tunecinas. El alcance de las protestas no quedó claro hasta el fin de semana pasado. Decenas de miles de estudiantes desafiaron la represión policial feroz en las huelgas, sentadas y manifestaciones convocadas para protestar contra esta provocadora invitación.

Las clases se han suspendido en el Instituto Superior de Ciencias Humanas y Sociales Ibn Charaf. En Sfax, cinco estudiantes, incluidas dos mujeres, fueron arrestados y torturados. En Jebiniana, la policía entró en un instituto. En los campus universitarios hubo enfrentamientos violentos entre la policía y los estudiantes. La facultad de ciencias de Bizerte y la universidad de Jendouba están cerradas. Docenas de estudiantes han sido arrestados. Algunos ya han sido llevados a juicio. En Monastir el sábado 5 de marzo la policía detuvo una manifestación pacífica antes de que pudiera salir del campus. En otros lugares los profesores están bajo arresto “preventivo”, tres dirigentes de ATTAC han desaparecido y no hay noticias de ellos. El secretario general del Partido Democrático Progresista -un partido de oposición moderado- ha sido golpeado por la policía. El líder de este partido dijo que Bel Alí debía retirar su invitación o sino durante su visita tendría que “caminar sobre cadáveres”.

El abogado de derechos humanos, Mohamed Abou, también fue arrestado después de publicar un artículo en Internet donde comparaba las cárceles tunecinas con Abu Gharib, famosa por la tortura de prisioneros iraquíes por parte de los soldados norteamericanos. Los abogados de la capital, Túnez, este miércoles se declararon en huelga para protestar contra esta detención arbitraria.

El viernes pasado miles de policías en Túnez intentaron detener una nueva manifestación en el centro de la ciudad. En el momento en que se reunió un pequeño grupo de estudiantes, la policía los golpeó brutalmente. Docenas de estudiantes fueron arrestados. Algunos de ellos más tarde fueron liberados. Otra abogada de derechos humanos, Radhia Nasroui, fue brutalmente golpeada, sufrió varias fracturas y heridas en el ojo derecho. Una de sus hermanas también sufrió heridas en la cabeza. Muchos de los estudiantes golpeados tienen heridas en la cabeza y las extremidades. Los estudiantes de secundaria arrestados antes de ser liberados tuvieron que firmar declaraciones donde declaraban que no volverían a participar en ninguna otra manifestación. Otros sindicalistas y otras figuras de la oposición también han participado en las manifestaciones.

En otro esfuerzo de ahogar las manifestaciones de la oposición, el gobierno cerró la mayoría de las páginas de Internet. ¡Resulta algo irónico para un país que va a celebrar la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información!

Durante el fin de semana se hicieron acciones coordinadas en todo el país. Para este objetivo se utilizaron todas las páginas web que no pudo cerrar el régimen.

Un catalizador del descontento general

No es casualidad que la juventud haya estallado contra el régimen. La invitación de Sharon es simplemente el catalizador de un descontento más generalizado que no ha encontrado un punto de referencia durante los últimos años. Esta ausencia de un punto de referencia daba una impresión en la juventud tunecina de pasividad y atomización. ¡Pero ahora esta situación ha cambiado! A pesar de que Túnez es presentado como un país estable y próspero, la situación de las masas se ha deteriorado.

El crecimiento económico no ha podido absorber el desempleo. Durante los últimos tres años el crecimiento económico medio fue del 5 por ciento. Durante diez años el crecimiento medio no ha superado el 4 por ciento. Son mejores cifras que las conseguidas por sus países vecinos pero no han sido suficientes para aliviar las condiciones de vida de las masas, y la juventud en particular.

Las cifras oficiales sitúan el nivel de desempleo en el 15 o 16 por ciento de la población activa. Pero la “población activa” representa sólo el 48 por ciento de la población, la otra parte no es considerada como tal. Los más afectados por el paro son los jóvenes y sobre todo los que tienen estudios. El 68 por ciento de los parados tienen menos de 30 años. Dos tercios tienen estudios secundarios y universitarios. Cuanto más jóvenes y más hayas estudiado más oportunidades tendrán de acabar en el desempleo. ¡Qué despilfarro tan terrible de talento! ¡Qué cruel paradoja, una paradoja que los jóvenes tunecinos comparten con los jóvenes marroquíes! Cientos de miles de estudiantes en los próximos dos años acabarán en las filas del desempleo. A esta injusticia hay que añadir los cien mil trabajadores del textil que perderán sus empleos antes de 2008 debido al establecimiento de una Zona de Libre Comercio.

Las cifras oficiales indican que sólo el 4 por ciento de los tunecinos viven en la pobreza. Esta es otra mentira. En las ciudades el 15 por ciento de la población vive con menos de dos dólares al día. En todo el país, uno de cada cuatro tunecinos es pobre. Los salarios han caído durante los últimos veinte años. ¡El salario mínimo es casi un 15 por ciento inferior al de 1984!

¡Los estudiantes y los trabajadores deben acabar con la dictadura de Ben Alí!

Si además se añade la asfixiante represión se entenderá por qué los jóvenes tunecinos se han levantado contra la dictadura de Ben Alí. Es la primera batalla, comparable con una escaramuza en la guerra, pero la batalla ha comenzado, de eso no hay duda. En los próximos días veremos como evoluciona la situación. Por ahora, el régimen no parece mostrar ningún síntoma de retirar la invitación a Sharon.

Por lo tanto, los estudiantes deben continuar y organizar sus acciones en todo el país. Hay que convocar un día nacional de protesta. Hay que crear comités de acción que reúna a trabajadores y estudiantes con el objetivo de luchar contra el régimen. Esta acción no sólo debe dirigirse a la comunidad estudiantil sino a los trabajadores en las fábricas, en las oficinas, a los campesinos en los pueblos. Los heroicos estudiantes deben dirigir sus acciones no sólo contra esta medida del régimen -la invitación a Sharon- sino también contra todo el régimen. Los partidos de la oposición moderada -en realidad los partidos autorizados por el régimen- están intentado limitar el movimiento a la oposición a la invitación a Sharon. Pero con esto lo que pretenden es proteger a su régimen. Sin embargo, la invitación a Sharon es sólo un aspecto del carácter pro-imperialista de la dictadura. La política económica de bajos salarios, paro y represión brutal a la libertad de expresión y de organización, está vinculada con el carácter pro-imperialista y pro-capitalista del régimen. Por eso las otras reivindicaciones, sociales y económicas, deberían también formar parte del movimiento de protesta.

Lo mejor que puede hacer la juventud tunecina para ayudar a sus hermanos y hermanas en los territorios ocupados de Palestina e Iraq es derrocar la dictadura títere de Alí en Túnez. Para conseguirlo, los jóvenes y trabajadores tunecinos necesitan mucho más que heroísmo y determinación. Necesitan un partido revolucionario de masas. Este partida no existe pero se puede formar con los mejores jóvenes y trabajadores que hoy están protestando en las calles de Túnez.

• Solidaridad con la heroica juventud de Túnez contra la feroz represión policial
• Libertad de todos los detenidos y retirada de todos los cargos
• Castigo a los torturadores y los oficiales policiales responsables de la represión
• Amnistía total para los prisioneros políticos
• Derechos democráticos para la juventud, los trabajadores y los campesinos tunecinos. Por el derecho a la libertad de expresión, asociación, huelga y manifestación
• Solidaridad con la lucha de las masas palestinas e iraquíes contra la ocupación imperialista
• Formar comités de acción democráticos en las universidades, institutos, barrios, fábricas, pueblos, para unir y coordinar la lucha contra la dictadura de Ben Alí
• El movimiento actual debería hacer suyas las reivindicaciones de los trabajadores, los campesinos y los oprimidos. Trabajo para todos, no a la pérdida de empleo, subsidio de paro, 100 por ciento de aumento salarial unido al aumento del coste de la vida, reducción de la jornada laboral sin reducción salarial, transporte gratuito, educación gratuita, etc.,
• ¡Abajo con la dictadura mafiosa capitalista de Ben Alí!
• Por un gobierno de trabajadores y campesinos comprometidos con la abolición del capitalismo y el establecimiento de una economía socialista planificada
• Por una Túnez socialista dentro de una Federación Socialista de Medio Oriente

7 de marzo de 2005

Traducción de Tens of thousands of youth rise up against the Ben Ali dictatorship in Tunisia