NINGUN PRESO POR IDEAS POLITICAS
Carta de César Zelada a Hugo Rafael Chávez Frías Imprimir Correo electrónico
Escrito por César Zelada   
Jueves 23 de Septiembre de 2004 19:00
Ésta carta de César a Hugo Chávez nunca logró salir del penal de San Pedro dónde César estaba recluido. La publicamos porque contiene información detalla sobre las circunstancias de su detención que corroboran su inocencia. Prisión de San Pedro, La Paz-Bolivia, 24 de Septiembre del 2004


Sr.
Hugo Chávez
PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

Distinguido Señor Presidente,

Quien escribe, Cesar Alejandro Zelada Rabanal, estudiante de nacionalidad peruana y Coordinador de la Campaña Manos Fuera de Venezuela -en Perú-, le saluda con el mayor respeto y firmeza consecuente y se dirige a Ud. conociendo de su alto sentido de equidad y justicia, para manifestarle lo siguiente.

El día martes 14 de Septiembre del año en curso, estando en la ciudad de La Paz, Bolivia, a las 2:00 am aproximadamente, cuando me dirigía a hospedarme a la casa de mi amigo Javier Orellana (boliviano, miembro de las juventudes de la Central Obrera Boliviana) en el Distrito de La Florida fui apresado por la Policía Técnica Judicial -PTJ- siendo semidesnudado y esposado, para luego ser interrogado durante toda la madrugada, donde fui además, violentado moralmente y filmado por un hombre del servicio de inteligencia. Por tanto, denuncio ante su autoridad, la violación de la Declaración Universal de Derechos Humanos aprobada y proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948, así como una serie de Tratados Internacionales de los cuales Bolivia es suscribiente, y que en su articulo 11 sobre la Presunción de Inocencia expresa lo siguiente:

1-“Toda persona acusada de delito tiene derecho a que se presuma su inocencia mientras no se comprueba su culpabilidad, conforme a la ley y en juicio publico y en el que se le hayan asegurado todas las garantías necesarias para su defensa”.

El día Miércoles 15 a las 3:00 pm, después de media hora de espera a la Fiscal denunciante, empezó mi audiencia publica.

La fiscal querellante Gilka Hinojosa, planteó mi Detención Preventiva basándose en el art. 211 del Código Penal “...Tenencia de artefactos explosivos...” , además manifestó que yo estaba mintiendo sobre mi domicilio, que tenia documentos sobre ideas subversivas –ideas políticas- tratándome de vincular con grupos terroristas y luego mostró un cachorro de dinamita de unos 6 cm , argumentando así su solicitud.

Mi abogada defensora, la Dra. Elena Palomeque, intervino argumentando la presunción de inocencia, la ausencia de pruebas contundentes para mi detención, así como las contradicciones en los informes de la policía. Además, enfatizó que mi entrada a la Republica de Bolivia es legal, que porto identificación de mi país de origen y que por lo tanto se me debería dar la libertad condicional.

Al final, el juez declaro “en vista de que no hay garantías de domicilio, el veredicto es de detención preventiva para el acusado hasta que presente la garantía de un domicilio donde poder ubicarlo, mientras finalicen las investigaciones”.

Luego, fui llevado a la cárcel de la PTJ donde residí hasta el día viernes 17. Esta cárcel no cuenta con las condiciones mínimas para atender a un ser humano conllevando a la precarizacion de mi salud.

Más adelante fui trasladado a la cárcel de San Pedro, donde sufrí los abusos morales por parte del personal uniformado. Al cumplir una semana y media en el penal de San Pedro, mi situación sigue siendo la misma y mi salud se ha complicado manifestando principios de broncopulmonía.

Ante estos hechos, tengo que manifestar lo siguiente:

Niego categóricamente todas y cada una las sindicaciones que la Fiscalía hace en mi contra, que en ningún momento portaba material explosivo alguno y sostengo que mi presencia en Bolivia obedece a la invitación formal que hizo la Central Obrera Boliviana a un evento juvenil, que la residencia a la que me dirigía es la del ciudadano boliviano Javier Orellana, que ciertamente portaba material intelectual de contenido social, pero absolutamente ajeno a cualquier organización o sentido subversivo y menos terrorista.
Denuncio la violación de mis derechos como persona humana, por haber sido violentado moral y físicamente, contraviniendo los artículos 2 sobre la Plenitud de Derechos y Libertades y 5 sobre la Prohibición de la Tortura. Así como también la violación a mi derecho a la Presunción de Inocencia . Todos enmarcados dentro de la Declaración Universal de Derechos Humanos del cual la Republica de Bolivia es Estado parte.

Expreso mi extrañeza, por la irregularidad cómo se lleva mi caso en la justicia boliviana.

Afirmo que ha quedado comprobado con documentos fidedignos, que sí estuve hospedado en el Hotel Pullman, en la Av. Montes, el día 09 de Septiembre.

Sostengo que se ha constatado fehacientemente que el objetivo que tenía en Bolivia era el de hacer entrevista a Jaime Solares, con quien me reuní el 10 de Septiembre en el local de la COB, así como participar del Congreso de la Juventud de la COB en Huanuni, al cual fui oficialmente invitado.

Niego rotundamente, haber portado el pedazo de cartucho de explosivo que unos guardias privados de seguridad -con testimonios contradictorios unos de otros- atestiguan ser de mi pertenencia, cuando en realidad ellos lo recogieron de la calle.

Lamento, que mi detención en el penal de San Pedro, lo único que esta logrando es profundizar la violación de la Carta Magna sobre la Declaración Universal de Derechos Humanos, así como crear impases diplomáticos innecesarios con el Consulado del Perú del cual soy súbdito.

Finalmente, siento que esta inhumana prisión esta precarizando cada día mas mi estado de salud. Actualmente tengo síntomas de broncopulmonía según el diagnostico de la Posta Medica de la prisión.

Por las razones expuestas, quiero solicitarle su intermediación, para favorecer, en justicia, la reposición de mi libertad, por ser un ciudadano latinoamericano y bolivariano con ingreso legal, imputado y preso sin pruebas fehacientes en mi contra y además sin antecedentes penales en Bolivia o en cualquier parte del mundo.

Dignamente, y agradecido por su deferencia, Cesar Alejandro Zelada Rabanal, estudiante de nacionalidad peruana, DNI-40135292, preso político en las cárceles bolivianas.