Perú Estudiantil
¿Quiénes son? Son Estudiantes de Ingeniería, ¡¡Sí Señor!!! Imprimir Correo electrónico
Escrito por Ing. Econ. Raúl Clavijo, Profesor UNI   
Jueves 04 de Noviembre de 2004 19:00
El nuevo liderazgo y la nueva dirigencia estudiantil en la UNI, es noble y respetable; más bien podría trascender en el tiempo y en el espacio pues hacen suyas, con todas sus consecuencias, La Defensa de la Universidad Pública, el Cumplimiento de sus Fines y la Salvaguarda de los Principios en que se funda. Leí en la sección cultural del diario Correo, 18 de setiembre del 2004, una opinión del Dr. Luis Jaime Cisneros:

“Qué pena da que todas las noticias referidas a la universidad los recoja la prensa en la sección policial. Qué pena grande, un día los alumnos toman el local, otro día se enfrentan a pedradas con la policía, que devuelve piedra por piedra. Un tercer día son desalojados. Al cuarto día regresan munidos de pancartas y palos y asaltan las oficinas rectorales. Los aparentemente responsables aparecen en la televisión ofreciendo las críticas y respuestas incendiarias como si se tratase de una guerra entre galgos y podencos. No se sabe dónde está la autoridad universitaria, No se sabe qué piensan los profesores...”
Tal conmiseración es por las universidades públicas en crisis de legitimidad y gobernabilidad, como es el caso de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).

Pero, ¿pena frente a un problema de instituciones, real y concreto? Resulta inútil, expresa más bien falta de información o un voto inconsciente por la tranquila desesperación en una resignada nación, al decir de Thoreau.

Lo importante es asumir tal problemática con visión de futuro, es asumir la crisis universitaria en el contexto de la nueva dinámica social peruana de las últimas décadas. Se trata de especificar el rol de la universidad en nuestro país, en la organización de nuestra sociedad. O dicho en otros términos, las distintas relaciones: universidad-sociedad, universidad-estado, universidad-empresa, universidad-cultura; no la disociadora e irrelevante dicotomía universidad pública vs. universidad privada.

Cabe entonces una reflexión sencilla pero crucial para reconocer la autenticidad de la preocupación acerca de la universidad peruana ¿vivimos para la tecnología instalada entre nosotros hace catorce años (tv-cable, PC, celular, internet, etc.) que generan conductas sociales de referentes egoístas y desvaloración nacional o utilizamos la tecnología globalizadora para integrarnos orgánicamente en la Sociedad Peruana de Confianza, incluyente y pluricultural?.

Porque si nos da pena algunas formas de protesta estudiantil como la de los jóvenes de la UNI (plantón, cierrapuertas, toma de rectorado y/o decanato); qué nos daría al escuchar canciones de adolescentes como: ¡...y la flaca se voltea para darle por detrás, toma, rompe la molleja, destrózale el hígado...!. Sin comprender que se trata de El Chuculún, del ritmo perreo. Y como tal, simplemente, signo de cambio generacional.

Es decir, frente a una desincronización y desinformación de códigos de comunicación social se puede estar optando sutilmente por demandas de represión “justificada” o de autoritarismos prepotentes y abusivos.

Cuando de lo que se trata es de preguntarse quiénes son los jóvenes estudiantes que han asumido un rol protagónico en la UNI, Lima; en la Universidad Nacional de Trujillo o en la Universidad Nacional del Altiplano, Puno. Contra la corrupción y por la 2da. Reforma Universitaria. Y si están dotados de autoridad y legitimidad para pretender tales objetivos.

En el caso de la UNI, la autoridad de los estudiantes se expresa mejor en y por la institución a la que lograron ingresar superando exitosamente pruebas de selección altamente exigentes en saberes, habilidades y destrezas: La Universidad Nacional de Ingeniería, 128 años líderes en la formación de Ingenieros, Arquitectos y Científicos.

Y los que encabezan el movimiento son líderes y dirigentes por antonomasia. Entonces una atención trivial y común a ellos podría llevar al error capital de reconocerlos como “un pequeño grupo de alumnos revoltosos” o “un grupo radical que realiza actos de violencia de tipo vandálico, hasta terrorista”, cuya referencia debe ser “su articulación política-partidaria de izquierda” o “su activismo político expresado en su antigüedad como alumnos y su mediocridad académica”.

Pero no, absolutamente todo lo contrario. El nuevo liderazgo y la nueva dirigencia estudiantil en la UNI, es noble y respetable; mas bien podría trascender en el tiempo y en el espacio pues hacen suyas, con todas sus consecuencias, La Defensa de la Universidad Pública, el Cumplimiento de sus Fines y la Salvaguarda de los Principios en que se funda.

Mencionamos a continuación algunos nombres, no es una nómina completa: Juan Chanco Solano, 1er. Puesto en el cómputo general de ingresantes UNI 2000-2, desarrollador del software libre, máximo representante de la Asociación de Centros de la UNI (ACUNI); Carlo Magno Rivera, 2do. Puesto en el cómputo general de ingresantes UNI 2000-2; Rafael Sánchez Béjar, 1er. Puesto en el cómputo general de ingresantes UNI 2004-1. Los tres pertenecientes a la Facultad de Ingeniería Eléctrica y electrónica; Fernando Lozada, 1er.Puesto en el cómputo general de ingresantes a la Facultad de Ingeniería Económica y Ciencias Sociales en el proceso de Admisión UNI 2002-2.

Se agregan alumnos destacados que pertenecen al quinto superior o tercio superior en promedio ponderado de rendimiento académico como: José Ugaz, Facultad de Ingeniería Mecánica; Carlos Cárdenas, Facultad de Ingeniería Industrial y de Sistemas; Alessandro De Filippi, Facultad de Ingeniería Electrónica; Henry Flores, Facultad de Ingeniería Ambiental; entre otros.

Están además dirigentes estudiantiles que mantienen un buen promedio académico sin estar en el rango anterior, porque se debe saber que esto es un requisito indispensable para ser candidato a tercio estudiantil en los órganos de gobierno universitario. Es el caso de alumnos como Urbelinda Zeballos, Facultad de Ingeniería Civil; y Wálter Domínguez, Facultad de Ingeniería Ambiental.

Mención destacada merece la solidaridad de Juan Carlos Pacheco, 1er. Puesto en el cómputo general de ingresantes UNI 2004-2, quien se negó a hacerse presente en la Premiación de Primeros Puestos, aún a costa de perder la computadora de premio que le asigna la universidad, a fin de no avalar con su presencia a las autoridades cuestionadas por sus compañeros en lucha.

Posición similar tuvo Marcos Cerón, 2do. Puesto en el cómputo general de ingresantes UNI 2004-2, no obstante las vergonzosas presiones de la administración universitaria para que procedan en consonancia con sus intereses.

Ellos dicen: “Nuestros Padres nos inculcaron Amor al Estudio y Valores Morales”. Lección imborrable de jóvenes peruanos exitosos de 17 años cada uno. Ineludible invitación a cada joven estudiante de la UNI: ¿cuál lema te refleja mejor: “Queremos Estudiar” o “Queremos Estudiar pero Con Dignidad”?.

El fenómeno de la Vanguardia Extendida, como lo ha venido a denominar el profesor Alberto Di Franco, configura una organicidad típica en la lucha del movimiento estudiantil de la UNI, desde julio del presente año 2004.

La Inteligencia en su moderna acepción, es la característica que diseña e implanta la estrategia, las tácticas, la resistencia, entre otros elementos de la lucha de los jóvenes estudiantes de la UNI. En el Perú hasta, los años ochenta, estas funciones la desempeñaban los partidos políticos de masas a través de sus secretarías de educación y universidades o sindicales con otro tipo de vanguardias. Vanguardias hoy obsoletas que han degenerado en posiciones de poder totalmente ruines, miopes, inteligencias mafiosas que se alimentan y por ende sostienen la corrupción con un patrón amoral en la administración de universidades peruanas como es el caso de la UNI.

Tal fenómeno y perfil de liderazgo vanguardista que se presenta en la UNI, plantea la necesidad de un análisis profundo porque ofrece una visión nueva de la problemática nacional, con respuestas en consecuencia, desde un tipo de vanguardia o liderazgo igualmente nueva, genuina que podría estar ocurriendo también en la dirección del movimiento estudiantil de la Universidad Nacional de Trujillo y de la Universidad Nacional del Altiplano, Puno; o estar generándose en las demás instancias del movimiento estudiantil universitario del Perú.

Con su extensión a liderazgos y direcciones atípicas de las luchas y movimientos populares en donde la participación de los universitarios como tales resulta novedoso: Yanacocha y el cerro Quilish (Cajamarca), Tambogrande y la empresa canadiense Manhattan (Piura), San Gabán y los cocaleros (Puno).

La lucha estudiantil que se ha observado no ha tenido a las piedras como distintivo característico. Se han visto manos pintadas de blanco, ponchos y polos blancos como expresión social por la Transparencia y Contra la Corrupción; la llamada de atención original con la máscara del “hombre araña’, torsos desnudos pintados de guinda “UNI te quiero”, alumnas de blanco “crucificadas”.

Congregaron con ellos a miembros de la comunidad universitaria en la Catedral de Lima para Orar por la UNI. Muchos participan con el apoyo de sus padres que no quieren hijos que sólo aprendan a “parar la olla” sino dignos estudiantes, hijos e hijas suyos, capaces de construir su futuro construyendo su país con todo las potencialidades que su talento les da.

Lo importante es entonces reconocer honestamente y asumir con coraje lo que los alumnos de la UNI denuncian sin que para ello sea necesario ser entendido en Derecho, Politología o Ética como rama de la Filosofía.

Simplemente como señala un comentario de un modesto taxista de la ciudad de Lima: “¡más de 120 días protestando no creo que no tengan razón los muchachos de la UNI¡”. Pues es este sentido común el que define principalmente las conductas sociales y la dirección de los esfuerzos personales. Ocurre con la percepción de las dictaduras, de los autoritarismos, de la democracia, del bien nacido o del corrupto.

A la larga las adhesiones o los rechazos sintonizan con lo que uno es, con lo que uno ha escogido para ser y hacer, con la medida de valor y el sentido de la proporción en nuestra vida que es hechura y continuo desafío social a “quedarse” o ser mejor sin concesiones de tiempo o excepciones de lugar, más aún en el actual proceso de cambios a escala mundial en donde la globalización es también ineluctable determinación de ciudadanía e instituciones, de valores fundamentales de existencia social.

Que como en todo proceso de cambios conlleva cuotas de sacrificio dolorosas pero que libremente aceptadas e inteligentemente asumidas significarán el triunfo de las mejores causas humanas en un país que tanto lo necesita como el Perú.

Con lo señalado párrafos antes qué bien se puede entender a Ernesto Cardenal cuando afirma:



“Para mí la esperanza reside en esa juventud cuyo lema es Otro Mundo es Posible. No tienen líderes, ni ideologías, ni partidos…están en la línea de Cristo, que no vino a predicarse sino a cambiar el mundo” (La República, 24.10.04).
Y qué curioso, el mismo pensamiento calza para la juventud universitaria, vanguardia de la Reforma Universitaria en el Perú de 1919. Aquella integrada, entre otros, por Jorge Basadre, Raúl Porras Barrenechea, Luis Alberto Sánchez, Víctor Raúl Haya de la Torre, desde la Universidad nacional Mayor de San Marcos.

En su noble inquietud y compromiso con el país:



“Conocer lo que fuimos, Saber lo que somos y Fundamentar lo que seremos, he allí la obra de la Universidad Futura…lo cual es imposible sin Maestros” (Manifiesto del Comité General de la Reforma Universitaria de 1919 de San Marcos).
La legitimidad de la vanguardia extendida entre los jóvenes universitarios de la UNI procede de su raigambre profundamente democrática en su elección y del alcance de sus objetivos de lucha: Voto Universal, Revocatoria de elección y No Reelección, para designar autoridades, cargos y jefaturas en los distintos niveles de gobierno universitario.

Paradójicamente, los legitima muchísimo más el costo de tales luchas. Nos referimos a la represión brutal, heridos y amenazados en su integridad física y síquica, en la contraproducente aplicación del “principio de autoridad” aplicado por “autoridades” de la UNI y respaldado e invocado como principio en “su lamentable concepción” por la asamblea nacional de rectores (ANR) o sindicato de rectores o extensión de “la dictadura de los profesores principales” como sostienen los muchachos de la UNI.

Se puede reconocer en ellos, pues, el Cambio hacia una Etapa Democrática que ninguna universidad peruana disfrutó ni lideró, como ahora, tras la caída de régimen corrupto y corruptor de Fujimori y Montesinos.

Sino que se haga transparente, aunque sea ex post, los presupuestos de obras, convenios; así como los pagos, cobros y cumplimientos respectivos en los requisitos académico-técnicos del personal universitario beneficiado, con nombre propio, durante la década 1992-2000. El proceso de cambio democrático en la universidad peruana liderado por los jóvenes de la UNI, constituye entonces una vertiente biunívoca del cambio bullente en el Perú de nuestros días.

El antropólogo peruano J. Matos Mar, explica tal proceso de cambio en la confrontación de dos grandes fuerzas en pos de Concluir la Construcción de la Nación Peruana Pluricultural.

Una, de millonarios peruanos herederos de la visión y mentalidad colonial y republicana, socialmente excluyente y culturalmente exclusiva. La otra, de peruanos socialmente marginados que sobre la base del trabajo solidario y honrado han devenido, en los últimos 50 años, creadores de una economía emergente popular; concentrada en los Conos de Lima, Norte, Este y Sur, respectivamente. Esta fuerza tiene un carácter incluyente y pluricultural (Canal 7 TV, 24.10.04)

En tal confrontación, sostiene el investigador mencionado, las clases medias no cuentan, se diluyen. Es decir, vamos hacia un Estado Democrático, Moderno Auténtico, con Instituciones y con Ciudadanos de la misma categoría. En otros términos, vamos a Ser Peruanos, constituyentes de la Sociedad de Confianza que reclama la sociedad humana del conocimiento del siglo XXI, desde abajo, con el ineluctable liderazgo de los mejores hijos de nuestra patria, que nos hace únicos en el mundo.

Tiene sentido entonces ese estribillo que dicen los muchachos de la UNI:

“¡¡¡ Toda la gente se preguntaba ¿Quiénes son? Son Estudiantes de Ingeniería. Sí señor ¡¡¡”,

¿No es verdad?

UNI, 5 de Noviembre del 2004