Perú Estudiantil
EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL Y LA LUCHA POR LA II REFORMA UNIVERSITARIA Imprimir Correo electrónico
Escrito por PERÙ MILITANTE   
Domingo 15 de Abril de 2007 19:00
Este documento esta dirigido al movimiento estudiantil y muy especialmente a aquellos estudiantes progresistas, democráticos y revolucionarios que están decididos a luchar por una verdadera democracia en nuestros centros de estudios y por transformar esta sociedad. Este es un documento que saca lecciones de las luchas que el movimiento estudiantil ha tenido a través de las historia y nos prepara para las próximas jornadas que se avecinan. Este documento esta dirigido al movimiento estudiantil y muy especialmente a aquellos estudiantes progresistas, democráticos y revolucionarios que están decididos a luchar por una verdadera democracia en nuestros centros de estudios y por transformar esta sociedad. Este es un documento que saca lecciones de las luchas que el movimiento estudiantil ha tenido a través de las historia y nos prepara para las próximas jornadas que se avecinan.

El movimiento estudiantil en la historia:
El Grito de Córdova, el Mayo Francés, la huelga de la UNAM e Indonesia
El movimiento estudiantil, que heredó sus métodos de lucha de los obreros (tomas, plantones, bloqueos, movilizaciones, huelgas, etc.), tuvo su máxima expresión socio-política en la I Reforma Universitaria de 1918, en Córdova, Argentina.

Este movimiento estudiantil tuvo un carácter democrático, de refundación de la Universidad. Comenzó en la Universidad de Córdova, Argentina, es por esa razón que se le denomina históricamente como el “Grito de Córdova”. Fue una lucha por democratizar la educación superior, derrotar el poder de los curas y liberar del oscurantismo a las casas de estudio (se luchó por la libertad de cátedra, autonomía universitaria, etc.). Lo cual desembocó en la caída del rector, y que por la propia dinámica de la lucha, desarrolló un movimiento latinoamericano de masas nunca antes visto en la historia de la humanidad. Gabriel del Mazo fue uno de sus máximos representantes estudiantiles (leer la Libertad Creadora, Alejandro Korn).

En Francia, en mayo de 1968, fue el movimiento estudiantil (influenciado por los acontecimientos internacionales como el Grito de Córdova) el que inició el proceso que la historia registra en ese año como El Mayo Francés. Aunque la derecha, y algunos sectores de la izquierda traten de desdibujar su carácter político, al presentarlo como algo anecdótico y aventurero, lo cierto es que fue un movimiento progresista y antiimperialista. Fue un movimiento urbano de masas en solidaridad con el pueblo vietnamita. Las primeras protestas comenzaron el 22 de marzo en la universidad de Nanterres exigiendo la libertad de algunos estudiantes miembros del comité de solidaridad con Vietnam. El gobierno derechista de Pompidou responde con represión y el movimiento se extiende hasta La Sorbona, en Paris, y varias universidades e institutos del país. De igual modo, surge un movimiento social de solidaridad con los estudiantes integrado por la clase obrera, el campesinado e incluso las clases medias. Todo el malestar acumulado bajo la superficie se empieza a expresar (El Barrio Latino se llena de barricadas, los enfrentamientos con la policía en la noche del 3 al 4 de mayo se saldan con un gran número de heridos y detenidos).

La Unión Nacional de Estudiantes de Francia (UNEF), dirigido por burócratas-reformistas brillan por su ausencia, sin embargo, presionados por los acontecimientos, el 4 de mayo se ven obligados a reaccionar, y junto con el sindicato de profesores convocan una huelga indefinida hasta la liberación de todos los detenidos.

En varias ciudades surgen comités de barrio para organizar la lucha. En Nantes la organización de los huelguistas llegó más lejos que en ninguna otra parte. Los comités de barrio se constituyen en Comité Central de Huelga de toda la ciudad apoyado por los sindicatos obreros, de campesinos y de gremios estudiantiles. Rápidamente este comité toma la dirección de la ciudad. Consciente del papel que asume, se instala el 27 de mayo como nueva autoridad municipal en el Ayuntamiento. Sus tareas serán el control de la actividad económica, emitiendo bonos equivalentes a una cantidad de alimentos para utilizar en las tiendas. En las estaciones de gasolina sólo se distribuía combustible a quienes presentaran una autorización del Comité Central de Huelga, el cual también organizó el transporte y la actividad docente, creando guarderías donde los trabajadores en huelga podían dejar a sus hijos mientras participan en la lucha. En la práctica, el poder estaba en manos de la clase obrera. Bajo esta situación insurreccional, De Gaulle declaró, “…se acabó el juego. En pocos días, los socialistas estarán en el poder…". (Ver revista Marxismo Hoy Nro 04 http://www.engels.org/ )

El 28 de mayo, 10 millones de trabajadores están en huelga. Las grandes empresas como Peugeot, Citroën, las minas, los puertos, el sector del automóvil, los astilleros, el metro, el gas, la electricidad, etc. están paralizadas. Los trabajadores ocupan las fábricas, instintivamente, y hacen temblar uno de los pilares básicos del sistema capitalista: la sacrosanta propiedad privada.

Este movimiento del Mayo Francés, puso en una encrucijada al gobierno y al sistema capitalista en su país, el cual obligado por las circunstancias, otorgó ciertas concesiones como el aumento de salarios, rebaja de la jornada laboral semanal en una hora, aumento de los días de vacaciones pagadas de 25 a 26, etc. Lamentablemente, por la falta de una dirección con ideas y perspectivas revolucionarias y socialistas, este proceso social no logró concretizarse en una verdadera alternativa de poder.

En 1999, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), que en ese entonces albergaba a 260 mil estudiantes, se realizó una lucha contra las medidas dictatoriales dentro de la universidad a la propuesta neoliberal del rector Barnés en marzo de ese año. Esta política neoliberal consistía en la reforma del Reglamento General de Pagos para legalizar la privatización de la educación vía cobros de matricula, así como el examen por egreso vía una empresa privada. Además, se afectó los salarios de los docentes y trabajadores recortándoles su sueldo a través del “trabajo por productividad”. Esto desencadenó en luchas estudiantiles. Las que fueron reprimidas a través de la expulsión de varios dirigentes.

A partir de esa sanción se incrementan aún más las movilizaciones (que ya se venían realizando desde antes) y se conforma el Consejo General de Representantes (un embrión de democracia directa), donde hay 5 delegados por facultad, escuela y colegio. Allí se deciden todos los pasos a seguir, que son refrendados por las Asambleas por establecimiento, que votan y eligen a sus representantes, los cuales tienen la obligación de cumplir lo acordado en las asambleas.

Luego de innumerables reuniones y asambleas, dos paros de actividades, y varias movilizaciones con decenas de miles de estudiantes, trabajadores y padres de familia, como la realizada el 18 de marzo (la cual juntó a 100.000 personas entre trabajadores electricistas y estudiantes), el movimiento estudiantil de la UNAM resolvió ir a la Huelga, la cual comenzó el día 20 de abril.

Fue una jornada de lucha increíble, y de carácter revolucionario, por la alianza estratégica obrero-estudiantil. La misma que puso entre las cuerdas al gobierno de turno. Si bien es cierto se lograron algunas reivindicaciones, hay que comprender que al final el movimiento decayó por la falta de una dirección consecuente y con perspectivas claras y no por una falta o voluntad de lucha del propio movimiento estudiantil ( Leer http://www.militante.org/).

De la misma manera, el movimiento estudiantil jugó un rol importante en el proceso democrático-revolucionario que derrocó al dictador Suharto en Indonesia en el 2000. Y aquí fueron los estudiantes de las universidades privadas las que encendieron la chispa de la rebelión después del asesinato de varios dirigentes estudiantiles. Las Universidades se convirtieron en trincheras de combate contra la dictadura de la familia Suharto, dueños de más de la mitad de la economía del país (Ver Indonesia: La revolución asiática ha comenzado - http://www.elmilitante.org/)).

El movimiento estudiantil como caja de resonancia de la lucha de clases
Durante el llamado "boom económico de la posguerra" los estudios universitarios se abrieron para amplios sectores de las clases medias tanto en los países imperialistas como en muchas semicolonias. La matrícula universitaria sufrió en estos años un aumento explosivo. Así se vio alterada la figura de la "pirámide invertida" con la que Lenín había graficado la composición social de los estudiantes universitarios: mientras que en la "pirámide social" hay una amplia base de trabajadores y sectores empobrecidos con una pequeña minoría de burgueses en la cúspide, lo opuesto puede comprobarse en las universidades, con una mayoría de estudiantes hijos de burgueses y apenas una ínfima minoría de hijos de trabajadores.

Al haber una apertura de la universidad estatal a vastos sectores de las clases medias (proceso que se explicaba por la mayor necesidad de capacitación técnica e intelectual requerida por la producción capitalista de la época, incluyendo la capacidad de una numerosa burocracia que acompañó el crecimiento de las funciones del aparato estatal) en vez de una "pirámide invertida" la composición estudiantil puede graficarse en la figura del rombo: en sus extremos una minoría de trabajadores y de hijos de burgueses (que en general se forman en establecimientos privados de élite) y una amplia presencia de las clases medias en el centro. La clase obrera seguía siendo la gran ausente en las universidades. Como graficaron los estudiantes del Mayo Francés del 68: "en las cárceles 95% de hijos de obreros, en las universidades 5%”.

Es bajo estas condiciones de composición sociológica del estudiantado, que el movimiento tiende a expresarse como "caja de resonancia" no solo de los distintos sectores en donde este era reclutado (por lo general las capas medias) sino de las contradicciones de clase que atraviesan al conjunto de la sociedad. Esto implica que, en ciertas circunstancias, sectores importantes del estudiantado universitario pueden radicalizarse y jugar un papel clave en desarrollar la movilización progresiva de las masas estudiantiles para llevarlas hacia la unidad con el movimiento obrero, campesino y popular.

Es así como se entiende que a fines de la década del "60 y principios de la del "70, en numerosos países, los estudiantes universitarios estuvieron en la primera fila (y en muchos fueron anticipo y/o detonante) del ascenso popular que, con un contenido antiimperialista, antiburocrático y anticapitalista, atravesó prácticamente los cinco continentes atacando tanto al imperialismo y al reformismo en la izquierda. Muchos estudiantes que veían su porvenir muy oscuro (ante la crisis de la economía y el desempleo) pasaron de cuestionar la universidad de clases al cuestionamiento de la sociedad de clases.

En el Perú
En nuestro país, como en otras latitudes, en los años 60s y 80s, esta radicalización del movimiento estudiantil fue capitalizado por organizaciones, que bajo la tesis política del “campo a la ciudad”, sacaron de las universidades a sus mejores y más abnegados cuadros estudiantiles para “llevarlos al monte y hacer la revolución”. Pero, la realidad no les daría la razón. Estos métodos de lucha y sus respectivos planteamientos políticos, estuvieron separados de la concepción marxista de la revolución, la cual da el lugar a la clase obrera como el sujeto político de vanguardia. Estas tácticas y estrategias que hacían eje en “principalmente el campo”, aislaron a estos valientes compañeros de todo el proceso de La Lucha de clases que se estaba desarrollando en esos momentos en las ciudades, por considerar el “Campo Principal y la ciudad (solamente) complemento” (en otro documento posterior ahondaremos sobre este tema especifico).

La historia de la Lucha de clases nos enseña que tanto el reformismo parlamentario como el reformismo armado hacen mucho daño al movimiento obrero, popular y por supuesto al movimiento estudiantil.

La lucha contra Fujimori-Montesinos
Años más tarde la arremetida del neoliberalismo en el Perú tuvo a su agente político mas eficiente en la dupla Fujimori y Montesinos. Una mafia organizada para delinquir. Según investigaciones de algunos periodistas demócratas como Gustavo Gorriti o Cesar Hildebrant, este régimen capitalista gastaba en coimas a los jueces, parlamentarios, jefes militares-policiales y soplones, una cantidad aproximada de $1,000,000 mensuales. Tenía el apoyo del imperialismo norteamericano y de sus instituciones políticas como la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Es por esta razón, que el régimen fuji-montesinista se creía invencible. Sin embargo, dicen que la “arrogancia es el peor de los males” y esto es lo que sucedió cuando el movimiento universitario peruano, bajo

las tradiciones de la I Reforma Universitaria y sus líderes como José Carlos Mariategui, entró en escena.

Fue el movimiento estudiantil, por su carácter rebelde (espíritu de cambiar las cosas para bien) y como caja de resonancia de la lucha de clases, el que salió a manifestarse, primero por la restitución del Tribunal constitucional, en noviembre 1997 y después contra la autoritaria pretensión de la re-reelección de Alberto Kenya Fujimori Fujimori.

Participando del Foro Democrático y de las Coordinadoras Juveniles, alumnos de las universidades como La Católica, de Lima, Villarreal, San Marcos, La Cantuta y la UNI, etc. manifestaron su bronca contra la dictadura en movilizaciones de cientos de estudiantes. En los demás lugares del país, el movimiento estudiantil también comenzaban a organizarse y a manifestarse contundentemente.

Entonces, la irrupción del movimiento estudiantil por la “recuperación de la democracia” en la escena política de la “nación”, jugó un rol trascendental en la denominada Marcha de los 4 Suyos. Pero como el movimiento universitario venia de un gran golpe político con la intervención de los tanques en los centros de estudios; y el desmantelamiento, a través del DL 739 y DL 882 (y otras leyes, como sobre la gratuidad de la enseñanza, la destrucción de las Federaciones y Centros Federados), la participación activa del movimiento estudiantil en la Marcha de los 4 Suyos, fue capitalizado por el arribismo político.

Además, debemos mencionar el rol de “aparato” que han hecho de la Federación de Estudiantes del Perú (FEP) los diversos grupos políticos de derecha e izquierda. Esta es una de las razones por la cual el movimiento estudiantil no ha podido tener una representación nacional sólida, con un programa y perspectivas realmente democráticas.

El gobierno de Toledo y las luchas estudiantiles democráticas “victoriosas”
Es así como durante el gobierno pro-capitalista de Toledo, la misma estructura antidemocrática se mantuvo en las universidades y también en la FEP. Esto impulsó una serie de revueltas estudiantiles semi-espontáneas que con consignas democráticas (abajo el rector, decanos, etc.) tuvo su punto más álgido en la lucha contra la corrupción en el 2004.

En esta oportunidad fueron las universidades UNT(Trujillo), UNA(Puno) y UNI(Lima), las que pusieron al régimen Toledista “entre la espada y la pared”. Las tomas de Universidades, movilizaciones y marchas de sacrificio a Lima, fueron los métodos de protesta para hacerse sentir. En el caso de las universidades del interior, la marcha de sacrificio fue acompañada por paralizaciones de sus respectivos pueblos.

La propia dinámica creó, en Lima, un Frente Nacional de Estudiantes (FRENAE). Pero por problemas de método democrático (por no consultar con las demás universidades del interior y por no incluir a los demás sectores educativos como escuelas, institutos, etc.) además del problema interno entre compañeros de las diferentes organizaciones, por querer imponer su orientación política, es que este organismo estudiantil fracasó. Es cierto que jugó un rol importante porque incluso se llegó a plantear el Voto Universal y la II Reforma Universitaria, pero por la falta de claridad dirigencial (comisión interventora de la ANR, revocatoria del rector, etc.) se perdió la oportunidad histórica de aglutinar al movimiento estudiantil a través de un referente nacional, el cual era la exigencia y necesidad de los estudiantes para una centralización de sus luchas a un nivel superior.

Sin embargo, se lograron victorias parciales como la caída de los rectores en la UNT y UNA (aunque la lucha en la UNI fue derrotada por algunas razones mencionadas anteriormente). Esto fortaleció al movimiento universitario. Pero después de dos años, nuevamente vuelven los viejos problemas: Corrupción, dictadura para elegir los rectores y decanos, no se discute el presupuesto, etc. Que en esencia plantea la cuestión de la democracia al interior de los centros estudiantiles.

Recomposición del movimiento estudiantil internacional en la actualidad
En el contexto internacional los estudiantes están luchando en toda Latinoamérica y el mundo. A diferentes niveles, hemos visto la lucha de los compañeros estudiantes Alteños en Bolivia. Ellos han conseguido una victoria importantísima que es muy vital destacar. Al calor de la insurrección revolucionaria de octubre del 2003, y junto al pueblo obrero y campesino, derrocaron al gobierno de Sánchez de Lozada, logrando que su sucesor, Carlos Mesa Gisbert, decrete la Ley de creación de la Universidad Pública de El Alto (UPEA). Pero no solo eso. Además, la alianza obrero-campesino-estudiantil conquistó el método orgánico del Voto Universal para elegir autoridades. Y es así como se eligió al actual rector Gutiérrez.

En Chile, hemos sido testigos de las impresionantes movilizaciones de los “pingüinos” (sobrenombre utilizado para nombrar a los secundarios) por el pasaje estudiantil y en defensa de la educación publica. De igual manera, los estudiantes ecuatorianos, venezolanos y mexicanos (http://www.militante.org/) vienen jugando un rol importante en los procesos revolucionarios de sus países.

En Argentina, recientemente, la Federación de la Universidad de Buenos Aires (FUBA), se movilizó contra la dictadura de la Asamblea Universitaria (AU) para elegir a las autoridades. En El Salvador, los estudiantes del Bloque Juvenil y Popular han estado dirigiendo las luchas al lado del pueblo contra las medidas neoliberales.

De igual manera podemos mencionar la movilización estudiantil en Francia, que salió a combatir para frenar las contrarreformas laborales que precarizan el trabajo de los estudiantes universitarios “flexibilizando” la estabilidad laboral, y que logró poner al gobierno de Chirac entre las cuerdas. Y ni que hablar de las recientes movilizaciones en Brasil, Paraguay, Uruguay, Costa Rica, Nicaragua, Irán, Irak, Pakistán (www.marxist.com) y el mundo entero. Un movimiento que sale a protestar por sus propias reivindicaciones democráticas, las cuales fueron conquistas perdidas por la derrota de la izquierda de los 70s-80s y la aplicación del neoliberalismo en las universidades. También el movimiento estudiantil se manifiesta contra la guerra imperialista en el Medio Oriente.

Este movimiento francés tuvo un impacto en Grecia, donde se vive más de un año de un movimiento impresionante de decenas de miles de estudiantes (primero universitario y después secundario) contra la ley de contrarreforma gubernamental de Costas Karamanlis. La misma que pretende privatizar la educación (vía universidades privadas) y acabar con el asilo universitario (conquista de los años 70s similar a la autonomía universitaria que conocemos en Perú, pero superior ya que las Universidades son lugares de asilo para perseguidos políticos).

Por su propia dinámica, estas masivas marchas de 80 mil estudiantes (el total de inscriptos es de 100 mil) con 400 facultades tomadas, crearon organismos de democracia directa (por encima de las dirección reformistas y burocráticas) denominado Comité Coordinador de asambleas y tomas (CC). Este CC se encarga de organizar el orden en las movilizaciones así como la defensa contra los infiltrados y provocadores. Además, creó una red de radios FM e internet para difundir la lucha a nivel internacional. El CC se dotó de una política hacia los sindicatos logrando que la burocracia convocara a paros de 3 horas, el cual logró derrotar en un comienzo la ley privatista de la derecha (Leer www.elmilitante.org).

Todo este movimiento, con sus flujos y reflujos, si lo profundizamos, podemos afirmar que se ha conseguido metas significativas. Entonces, estamos viviendo una coyuntura de recomposición del movimiento estudiantil a nivel latinoamericano e internacional. En la mayoría de los casos, el movimiento estudiantil tiene un organismo de centralización nacional. En algunos casos mas burocráticos que otros, pero tienen un referente sindical. Es el caso de las Federaciones en Ecuador, Bolivia, o el Sindicato de Estudiantes en España.(www.sindicatodeestudiantes.org)

Pero en el de Perú la coyuntura es diferente, debido a que la mayoría del movimiento estudiantil no reconoce a la FEP como su gremio sindical de combate, esto es en parte por la política partidaria de los que se reclaman sus dirigentes, pero también porque la FEP, en toda su historia, a respondido (salvo algunos episodios) a una línea meramente gremial y no política. De esta manera, el movimiento estudiantil peruano ha quedado subordinado, desde hace décadas, a una política adaptada al régimen democrático liberal de los patrones, es decir; sin independencia política.

Por un Movimiento Estudiantil antiimperialista y pro-obrero-campesino
Por lo tanto, así como la I Reforma Universitaria planteó la lucha contra la “sin razón” en las universidades, pues ahora, en la actualidad, el movimiento estudiantil debe proponerse una lucha frontal contra las nuevas camarillas oscurantistas que han convertido nuestros centros de estudio en una empresa de negocios para su beneficio personal y de las transnacionales (esta es la única respuesta que podemos encontrar al silencio de las autoridades universitarias ante la contaminación ambiental, asesinato de dirigentes campesinos y el no pago de impuestos -canon minero- en pueblos como Cajamarca, Piura, Arequipa, etc.).

Esta es la misma camarilla parasitaria (que no invierte en investigación científica), que dice que el gobierno no tiene dinero y absorbe parte de los salarios de los estudiantes trabajadores.

Por esto, la lucha por una II Reforma Universitaria (o por profundizar el grito de Córdova) debe partir por crear un movimiento de masas como el de la primera reforma de 1918, pero desde las bases y bajo el aprendizaje de las lecciones de las luchas históricas de los estudiantes. Hay que organizarnos para construir la universidad sobre nuevas columnas para convertirla en una casa de estudios realmente democrático, público y gratuito, al servicio del pueblo pobre y trabajador. Y esto solo se puede lograr con un movimiento estudiantil antiburocrático, antiimperialista, anticapitalista y pro-obrero-campesino. El mismo que debe expresar su solidaridad con las luchas del SUTEP, SALUD, MINEROS y se prepare decididamente para apoyar todas las luchas que emprenda nuestro querido pueblo.

El Método de organización y lucha: Democracia Directa como los obreros
En el Perú, es imprescindible la necesidad que la coordinación en el movimiento estudiantil se extienda hacia los demás sectores como colegios, institutos, escuelas, etc. Pero además, hay la necesidad histórica de organizar una Asamblea Nacional
de Estudiantes (ANE) como un primer paso hacia un Congreso de Estudiantes realmente representativo y democrático. El mismo donde debe decidirse las medidas de combate contra la profundización de la privatización de la educación vía las nuevas leyes de la ANR, Marta Hildebrant, etc.

Esta es la clave para fortalecer y hacer avanzar al movimiento estudiantil a nivel nacional. La arenga “la unión hace la fuerza” no solo es para las tribunas sino para llevarlo a la práctica. De lo contrario seguiremos bajo la tutela de los viejos partidos de “izquierda” y su política de conciliación con los gobiernos de turno.

Este método nos ayudará a desarrollar tendencias de democracia directa del tipo del Consejo General de Huelga (CGH) que se formó para encabezar el paro de los estudiantes mexicanos de la UNAM, y que en un principio funcionaba en base a cinco delegados elegidos revocables por establecimiento (facultad) que debían concurrir al CGH con mandato de asamblea.

Algo similar surgió en las luchas peruanas con la creación de los Comités de Lucha (CL). Estos CL eran una expresión embrionaria de la democracia directa donde la asamblea de estudiantes decidía la organización y la política del movimiento en toma de local. Fueron estos organismos los que decidieron el viaje de delegaciones a Lima en marcha de sacrificio.

Entonces, la autoorganización estudiantil es el mejor medio para desarrollar entre los estudiantes, las tendencias hacia la confluencia con la clase obrera y al enfrentamiento a los gobiernos, regímenes y estados capitalistas, así como para que los estudiantes superen a las tendencias estudiantiles reformistas y a las burocracias (como la estudiantil y la académica) que buscan subordinarlos a las instituciones liberales.

Necesitamos impulsar esta clase de organismos de democracia directa (autoorganización de bases de abajo hacia arriba) dentro del movimiento estudiantil. Con delegados elegidos por aula, asamblea de facultad, con mandato y susceptible a la revocatoria.
Además, necesitamos impulsar las tareas de recomposición del movimiento, reactivando las federaciones estudiantiles en todas las universidades, colegios, escuelas, etc. Y esto solo lo lograremos con una verdadera Asamblea Nacional Estudiantes y el método de la movilización de masas. Debemos confiar en los métodos de lucha de la I Reforma y que son los únicos, probados en la práctica, que nos garantizan verdaderas conquistas.

Nuestra Estrategia
Estrechar lazos con la única clase que van a luchar hasta el final por una verdadera democratización de la educación: La clase obrera. Y con esto no estamos inventando la pólvora. El éxito de la Reforma de 1918 justamente se debió al apoyo de este sector social. Las masivas movilizaciones estudiantiles junto a los obreros panaderos, textiles, etc. son un ejemplo histórico al respecto.

En realidad, esta es la única estrategia que nos llevará a la victoria. La clase obrera, a diferencia del movimiento campesino, puede paralizar la economía del país. Esto se debe porque nuestra economía es capitalista y no feudal o semi-feudal, y es por esta misma razón que estamos ligados a toda la economía capitalista mundial.

Por lo tanto, la tarea del movimiento estudiantil es ligarse sólidamente con la clase obrera, por una sencilla razón: si los trabajadores de los puertos, las minas, las industrias, telecomunicaciones, transportes, electricidad, servicio postal, comercio, bancos, etc., decidieran parar sus labores, ¡Nada funcionaria en nuestro país! lo cual demostraría que sin la participación de los trabajadores, el sistema capitalista no funciona.

Un Programa para la II Reforma Universitaria
El programa debe comprender y contener, el luchar por las reivindicaciones perdidas como: la gratuidad de la enseñanza, la tacha de docentes, defensa de la autonomía universitaria, cátedra paralela, libertad de cátedra. Así como la inclusión de los cursos de quechua y otras lenguas nativas (también de inglés) y computación dentro de las asignaturas académicas como curso regular (sin ningún pago extra). Seguro estudiantil gratuito (dado que salud y educación van de la mano). Ampliación de la infraestructura del Comedor Universitario, en coordinación con el Comité de Comensales. Programas de extensión universitaria. Implementación de un Tribunal de Honor.

También, hay que pelear por la mayoría estudiantil en los órganos de gobierno, cursos de materialismo dialéctico en la currícula. Pero este programa debe a la misma vez plantear las reivindicaciones actuales del movimiento como mayor presupuesto (8%) del no pago de la deuda externa ($2 300 millones al año), asilo universitario (refugio para perseguidos políticos), etc. Además, debemos elevar el nivel de lucha hacia los organismos financieros como el FMI o el BM que, a través de su agente Alan García, están aplicando su política privatista a través de la municipalización de la educación.

Y para lograr esto, como decíamos anteriormente, el movimiento estudiantil tiene que solidarizarse con las demás luchas sociales entendiendo que esta es la única
manera de dotarnos del apoyo del pueblo para lograr nuestro objetivo: La segunda Reforma Universitaria o Nueva Reforma Universitaria, que tenga como esencia el Voto Universal para elegir y revocar autoridades (gratuidad plena de la enseñanza, libertad de tacha, cátedra paralela, mayoría estudiantil en los órganos de gobierno, etc).

Pero esta conquista del Voto Universal también será muy limitada si no aunamos la necesidad de tener un movimiento estudiantil nacional organizado y con una dirección realmente revolucionaria, es decir aliada estratégicamente a las luchas de clase obrera, campesina y empobrecida.

Como dijimos anteriormente, el movimiento estudiantil por su propio carácter de “caja de resonancia” (clase media, hijos de obreros o campesinos), no puede dirigir una revolución social. Quienes están llamados para una transformación radical de la sociedad es la clase obrera por su ubicación en la producción capitalista.

Nosotros, los compañeros y compañeras quienes editamos el periódico y los folletos con el titulo de Perú Militante, impulsamos un nuevo movimiento estudiantil que plantee hacer realidad el grito de universidad popular. En esta perspectiva planteamos la necesidad de incorporar al programa de acción, la consigna de becas para los hijos de trabajadores y de trabajo para todos y con estabilidad laboral. Esto implica un salario de 2,000 soles mensuales para que los hijos de los obreros puedan estudiar. Un Plan de Obras Públicas planificado por los trabajadores, así como el reparto de las horas laborales entre los trabajadores estables-activos y los desocupados para resolver el problema de desempleo en nuestro país, incorporando también un subsidio de desempleo.

Para terminar, queremos precisar que la lucha por la Segunda o Nueva Reforma Universitaria, no puede estar desligada de la lucha por la trasformación de la sociedad. Por eso planteamos que la lucha estudiantil tiene que tener una orientación obrera-campesina, la cual debe ser anti-burocrática, anti-imperialista y sobretodo, ANTI-CAPITALISTA. Por eso decimos, junto a nuestro pueblo pobre y trabajador:

¡¡LUCHAMOS CONTRA LA EXPLOTACIÓN, CONTRA EL CAPITALISMO!!
¡¡LUCHAMOS POR LA REVOLUCIÓN Y POR EL SOCIALISMO!!
¡¡VIVA EL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL PERUANO, LATINOAMERICANO Y MUNDIAL!!

Perú Militante
Lima, 11 de Abril del 2007

Perú Militante, sección de la Corriente Marxista Internacional(www.marxist.com).
Algunas secciones más: El Militante de España (www.elmilitante.org), El Militante de Argentina (http://argentina.elmilitante.org/), El Militante de Ecuador, Corriente Marxista Revolucionaria – El Militante de Venezuela (http://venezuela.elmilitante.org/), Militante de México (http://www.militante.org/),etc.

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